Situado en la Costa Azahar, cerca de Peñíscola, el Camping L’Orangeraie en Càlig se encuentra en un entorno típicamente mediterráneo, entre mar, naturaleza y pueblos auténticos de la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana.
Rodeado de olivos, naranjos y algarrobos, el establecimiento ofrece un ambiente tranquilo y natural a pocos minutos de la costa. El pueblo de Càlig, con sus calles, comercios locales y ambiente relajado, permite descubrir una España más tradicional. Cada año, en agosto, las fiestas locales animan el pueblo con un ambiente festivo característico.
En el lugar, la experiencia está pensada para ser familiar y accesible, con un programa de animaciones para todas las edades. Durante la temporada alta, se ofrecen actividades diarias desde finales de junio hasta principios de septiembre, así como animaciones los fines de semana a partir de primavera. Las noches temáticas completan la experiencia.
El espacio acuático es uno de los puntos centrales del camping. Cuenta con varios бассinos, uno de ellos con chorros de masaje, una piscina infantil con tobogán, así como una zona de chapoteo y solárium. En este entorno de descanso, también se proponen sesiones de aquagym por la mañana.
El bar-restaurante, situado junto a la piscina, ofrece una variedad de bebidas y platos durante todo el día. Se pueden disfrutar en el lugar o para llevar, con opciones como pizzas, tapas y cocina sencilla.
El camping dispone de alojamientos recientes y parcelas amplias. El conjunto se integra en el entorno natural, con una estética que prioriza los materiales tipo madera. Esta diversidad permite adaptarse a diferentes tipos de estancias, desde opciones económicas hasta vacaciones más confortables.
La ubicación permite descubrir fácilmente la Costa Azahar, que se extiende entre el delta del Ebro y la ciudad de Valencia. Cerca del camping, las localidades de Vinaròs, Benicarló y Peñíscola ofrecen una gran variedad de actividades, patrimonio y ambiente costero. Peñíscola destaca por su península rocosa, su castillo y sus casas blancas.
A menos de 10 km, el litoral ofrece una gran diversidad de playas a lo largo de unos 20 km: playas de arena fina, calas más salvajes, zonas animadas o espacios naturales protegidos. En verano, la temperatura del mar y los paisajes mediterráneos crean condiciones ideales para disfrutar del entorno.